Buenos y propicios días!!! Nuevamente en el lago Atitlán, y
nuevamente decidimos tomar las riendas de nuestra vida como turistas. Si es que
al final la premisa: “haz las cosas tu mismo para que salgan bien”, vamos a
tener que sublimarla. Y os preguntareis: ¿A que viene esto?. Sinceramente la
excursión planeada por Rogers Tours nos pareció decepcionante, de esta guisa
quisimos explorar lo que quedaba del lago y sus alrededores por nuestra cuenta.
Amanecía,
y esta vez con mucho sol y menos nubes, lo que permitió que nos entretuvíeramos
con las hermosas vistas desde el embarcadero de Panajachel, además claro está
que negociar nuestro pasaje a Santiago de Atitlán. Para los siguientes que
viajeís deciros que el embarcadero de la calle Santander es el que lleva a este
pueblito (además de los ya nombrados Santa Catarina y San Antonio) , para el
resto debeís dirigirlos al que esta más al norte…y esto lo digo porque los aquí
presentes fuimos de un embarcadero al otro y de nuevo al primero….simplemente
para ahorraros un paseillo…
Por
el módico precio de 350 QZT (ida y vuelta), finalmente nos trasladamos en un
transporte privado, y conseguimos que nos recogieran a las 14:00, cosa que
normalmente se niegan (pero sucumbieron a nuestras dotes de negociación) por que
empieza a soplar el ximopol (viento racheado) que hace la navegación
dificultosa y lenta por el centro del lago.
Se
nos presentaban varias opciones para visitar el lugar, al final nos decantamos
por llamar a un guía local que nos recomendó la lonely planet, y fue sin lugar
un acierto pasar el día con Miguel Pablo. Pero antes, la visita tan deseada a
Maximóm.
La
luz caía a raudales sobre los techos de plancha y adobe de Santiago de Atitlán,
y las calles bullían con los ruidosos comerciantes, perros y niños guías que
nos proponían diferentes excursiones a buen precio, todo esto cuando aún casi
no habíamos puesto los pies fuera del barco. No muy convencidos, seguimos a
nuestro niño guía por un sin fin de calles que serpenteaban y subían, una y
otra vez. Si lo que veníamos buscando era una buena caminata, habiamos empezado
con buen pié. Algo muy destacado, era que los turistas eran excepcionales y el
ambiente era puramente local.
Nuestros pasos finalmente nos llevaron ante Maximón, en una recondita casa, que
difícilmente se encuentra sin una indicación de alguno de los lugareños.
Existen
diferentes interpretaciones según quién te cuente la historia, esta que os
relato y que podeis pasar por alto es la del pueblo tzutujil:
“Maximón representa una fuerza espiritual, la fuerza
espiritual de los ancestros, la traducción del termino es el “amarrado”, pues
se suele confeccionar con una serie de prendas tejidas por ancianas chamanes,
que luego se van envolviendo una sobre otra hasta adquirir la consistencia de
una persona. Luego, se le viste con la prendas ceremoniales y típicas, incluye
camisa, pantalón y sombrero. Esta representación, no habita en el mismo lugar
siempre, cada año los 13 chamanes del pueblo de Santiago, riguiendose por las
fuerzas y energías deciden a que casa irá, ritual que se organiza cada Mayo”
Si
quiere ver a Maximón (2 QZT) y si quiere un máximo de 2 fotos (10 QZT) más 2
QTZ . Niño guía ( 20 QZT).
Libre,
tras la ofrenda a la deidad, nos reunimos en el mercado con nuestro nuevo guía
Miguel Pablo, destacar de su persona la amabilidad y paciencia que tuvo durante
todo el trayecto con nuestras continuas paradas para fotos (doy fe de las
continuas paradas para fotos…inciso de Cristina) y nuestras preguntas
insaciables. Una pequeña vuelta por el mercado, me reafirmo con toda claridad
que no estaba echo para mi, las lonas que cubrían la fruta, y especialmente los
aguacates ( a millones por todas partes, en camiones, en cestas, por el suelo,
en la basura…) me rozaban la cabeza e incluso a veces impedían cual cofia que
viera el camino.
Abandonamos
el ajetreo del pueblo para dirigirnos al Cerro de Oro, en principio una carretera
asfaltada, llegando al parque de la PAZ, que era el primer sitio de descanso.
En aquel lugar tan emblemático para este pueblo, nos dimos cuenta una vez más
de la terrible realidad de una guerra civil. A nuestros pies descansaban la tumba de 9 vecinos, dos de
ellos menores; lo que impresiona es que están sus túmulos en el mismo orden y
lugar donde fueron asesinados.
Representan el levantamiento de un pueblo, contra la injusticias de un
ejercito que en lugar de protegerlos los vilipendiaba y secuestraba. Fue el
intento de secuestro de unos vecinos lo que dio lugar al levantamiento y la
matanza; aunque como nos refería Miguel Pablo también a la esperanza para
terminar con la barbarie. Hoy en día, el ejercito Guatemalteco esta
profesionalizado y se ha reducido tras el fin de la guerra en 1996.
Nuestro
camino continuó por senderos que atravesaban a partes iguales tierras de
cultivo de café, bosques de aguacateros, y parcelas de millo. Mientras podíamos
observar como sus habitantes desempeñaban las tareas, y su flora ( la flor de
los muertos de color amarillo, la planta limón, con un adorable olor y una
maravillosa flor fucsia). La subida al cerro era de dificultad baja-moderada,
pero cortésmente el guía nos preparó unos improvisados Sticks (o palos pa
caminar que dirían en mi pueblo) que ayudaron mas a unos que a otros en la
subida. El esfuerzo no sería en valde, nos esperaba el mirador del Cerro del
Oro, con unas impresionantes vistas del Volcan Atitlan, San Pedro y Toliman y
sin nubes, el día tenía connotaciones de especial.
Opuesto
al mirador del cerro de oro, estaba el mirador de Tepepul, antiguo rey maya que
estaba muy relacionado con las tierras del pacífico, y que formaron parte de la
resistencia a la conquista española. Sin embargo no había vistas pues el mar e
nubes se extendía en esa vertiente.
El
regreso fue agradable, y nuestra despedida lo fue aún mas, nos llevamos un
grato recuerdo de sus gentes y tradiciones. A la llegada, nos esperaba el
restaurante Deli,
dónde tras hacer una grata comida orgánica regresamos al hotel a prepararnos para una merecida sauna y aguas termales sulfurosas relajantes.
dónde tras hacer una grata comida orgánica regresamos al hotel a prepararnos para una merecida sauna y aguas termales sulfurosas relajantes.
El
sol tras su ocaso dio paso a una lluvia débil y entrecortada, nada para
nosotros, y para celebrar este día nos fuimos al Deli Fuego a disfrutar de una cena
orgánica. En algunas ocasiones, y tal vez os parezca raro, nos cuesta comunicarnos
con la gente (y eso que nos dicen que hablamos muy bien español….será porque
somos españoles???). Para muestra un ejemplo: le pedimos a la camarera, una hamburguesa
con papas pa cristina, y dos quesohamburguesas pero con solo una ración de papas para el que escribe, y no
veais la de vueltas que le dieron por que no le cuadraban las quesohamburguesas
con las papas….
Oye la verdad es que leyendo es como si estuvieras allí..pero viendo las fotos...han elegido un gran destino...transmiten paz....desconectar con la rutina no tiene precio...Qué cosas esos mini cambios d última hora y qué rico el relax...curioso los aguacates tirados...La foto de los dos muy bien...Sigan disfrutanto
ResponderEliminarhola.............
ResponderEliminarMe ha gustado la historia de Maximón, y las vistas desde el mirador, preciosas, si no es mucho importunar, gustaría ver también alguna fotito del baño en las relajantes aguas sulfurosas!!!!!!!! Ja,Ja, Ja ........
ResponderEliminarBesotes, seguir disfrutando y descansando.
Bea... La verdad es que el destino lo elegimos gracias a ti... Asi que MUcHAS GRACiAS!!!!
ResponderEliminarNos esta gustando bastante.. Incluyendo los cambios de ultima hora y las sorpresas...
Pili...Jajajaja... Para nada es mucho pedir Pili... Es que no descargue esas fotos... Me quede frita porque teniamos que levantarnos a las 3.45.. Para hacer una excursion.. Pero no puedo adelantar nada aun... Jiji...
Un besito a las dos y a todos los que nos siguen... Todos los comentarios son bienvenidos!!!!
Y a Yaiza Carmen Ra...que me matan!jiji a mi no se me habría ocurrido.Besotes a lis dos.
ResponderEliminar