domingo, 21 de octubre de 2012

DIA 9. CONSTRUMBRISMO EN EL ALTIPLANO.


      La noche dio lugar a las primeras luces de la mañana, y mi sueño reparador me hizo descubrir que mi compañera de viaje en vez de dormir en los brazos de Morfeo, se había batido con él en duelo sin tregua y a muerte. A pesar  de la ausencia de descanso, nuestra y su ansia de aventura dieron la energía suficiente para visitar “Los Cuchumatanes”.


            Esta cordillera montañosa no volcánica es uno de los altiplanos mas altos de Centroamérica. Esta formado por las fuerzas de subducción debidas al continuo devenir de nuestras placas tectónicas. Dichas fuerzas arrugaron el fondo marino y lo hicieron emerger a lo largo de los miles de años, constituyendo ahora una cordillera montañosa en la que se puede encontrar rocas sedimentarias marinas y fósiles de artrópodos y peces milenarios. Y precisamente el significado de esta palabra “Cuchumatanes” es de arrugado, apretujado.

            La subida era exigente para el más potente de los vehículos, pero las ganas de realizar nuestra nueva incursión en el excelso mundo rural de Guatemala, dio paso a una mañana llena de contrastes.

            La primera parada en el Mirador, desde dónde según nuestro guía se puede contemplar en una mañana despejada hasta 13 volcanes diferentes. Nosotros tan sólo distinguimos el Santa María y el Atitlán.



Llegados al altiplano, contemplamos con asombro, la llanura en la que se mueven la gentes que conviven en esta región, un paisaje enmarcado entre dos  cordilleras de montaña, y un extenso pastizal verde esmeralda, cuadriculado en damero cual campiña inglesa, mediante unos divisores naturales, la planta pico de gallo (que es endémica de  África)



            Las condiciones de vida en ésta región son extremas, con vientos intensos, bajas temperaturas nocturnos (2 a 3 grados bajo cero), pero con una paz y tranquilidad  que difícilmente se encuentra  en otros lugares.

            La segunda parada fue el ecosendero “La Maceta”, un páramo entre montañas, que ascendía progresivamente por una interminable escalera con pasos irregulares.


             Nuestro trekking  nos llevo por un preambuloso monte bajo, que se transformo en un bosque de árboles grandes y robusto que irradiaban una intensa sombra, aunque a esa hora de la mañana el frío era nuestro mas fiel compañero. En las cortezas arboreas se observan las plantas aéreas típicas de la región, como el papagayo con su hermosa flor roja. En el camino podías contemplar algunos de los lugares sagrados , vigentes actualmente y dónde se llevan a cabo rituales ancestrales al son de la madera, el fuego licores y flores. A lo largo de la travesía quería descubrir la salamandra típica de la región , pero no tuve suerte en mi cruzada bogerística.


            En la cumbre, por fin descubrimos el significado de la notición del ecosendero, una hermosa roca cornada por un árbol que se aferraba a la desolada piedra con sus robustas raíces, determinaba el descenso a un hermoso lago natural verde-azulado que rebosaba por la montaña improvisando unas cascadas alegres y brillantes que era tragada por un  terreno henchido de humedad.


            Descendimos, nos acomodamos en nuestro coche, y tras medio hora más de trayecto descendente por una asfaltada e irregular carretera, pusimos nuestro pie en el pueblo de “Todos Los Santos”. Caracterizado por dos cosas, la primera saltaba a la vista; todos sus hombres y mujeres vestían su traje típico, para entendernos su huipiles. Destacaban los pantalones rojos a rayas blancas horizontales de ellos, frente a la falda azul de ellas. Todo ricamente trabajado. Lo segundo, su gran fiesta para el día de todos los muertos. Es uno de los días en los que el pueblo tríplica o incluso cuatríplica su población. A través de sus calles angostas se celebra una carrera de caballos, en la meta hay unos pollos colgando boca abajo, cuando pasan a ese nivel se arranca la cabeza del pollo, lo que da buena suerte para el año entrante, no obstante, otros lugareños nos comentaron que si muere alguien en las carreras significa un año de prosperidad para el pueblo y todos tan felices.


            Y tan felices ibamos nosotros paseando por sus calles, dónde seguro se derramo sangre por doquier, eso si sangre de paz. Visitamos unas ruinas, aunque estaban prácticamente cubiertas y después de un ascenso bajo el duro sol abrasador y con las miradas estupefactas de los lugareños, que no entendían ni a dónde íbamos , ni que interés teníamos en unas antiguas ruinas que prácticamente eran montículos. No desfallecimos, las visitamos, nos relajamos tranquilamente en un pequeño parque para recuperar fuerza e iones; y tras acabar el tan necesario proceso partimos de ese lugar con tanto encanto. Pronto empezaron las brumas a cubrir la montañas, y tan solo eran las 12:30 de la mañana, una vida dura la de los altiplanos, que se refleja en parte en las caras de sus pobladores.

            Antes de comer, una parada técnica para visitar a la Virgen del Rosario en el pueblo de Chaitlan ( caracterizada por sus vestimentas de plata, fiel entrega de sus antaño florecientes minas de plata); sin nosotros saberlo nuestro guía cambio una de la bujías del coche que parece que le estaba dando problemas), menos mal que no nos quedamos tirados a mas de 3000 metros de altura.

            Buena alimentos y sencillos cocinados de forma excelente para deleitar al paladar  en el "Ben dinat" de camino a Huehue; para finalizar nuestro camino con una la visita a las ruinas de Zaculeu.

            Desgraciadamente a nuestra llegada, las 16:00 horas, el parque estaba cerrado, aunque en la guía nos informa que el cierre era a las 18.00 y el guía nos comentaba que hasta las 17.00. No sabemos si por inoperancia de nuestro guía, o por que Guatemala empezaba a jugar a las 17.00 y en este país una de las cosas que más se respetan son los horarios del fútbol, no visitamos ni creo que visitaremos más esta región planetaria, por lo que no podemos igualmente recomendarla.

            Gracias al desafortunado evento pudimos enmendar una gran confusión, que debíamos partir de Hueheu esa misma tarde y no al día siguiente como mal entendió nuestro guía. Así pues, ante su segundo error, lo condonó buscándonos un taxi que nos hiciera el traslado a nuestro siguiente destino Nebaj.
            El taxista que se llama Oliver, nos recogió en el hotel y nos alegró la tarde al explicarnos que tardaría como una hora y media en llegar a Nebaj ( al principio nos afirmaban los taxis de la plaza central que sobre unas  dos  y media a tres horas). Con la fuerza que da el saber que la meta queda más cerca de lo esperado, emprendemos el viaje en un destartalado coche con cristales ahumados que daba la sensación de proteger a unos grandes dignatarios o a unos incólumes fotofóbicos. Una parada técnica, tras salir de la ciudad de Huehuetenango, y una explicación sobre el comercio del combustible de contrabando en Guatemala fue precisa antes de continuar:
            “En mucho lugares de nuestro viaje, pudimos observar garrafas llenas de lo que imaginábamos combustible en los márgenes de los arcenes, mientras que una botella de unos dos litros conectada a una maguera era agitada insistentemente ante la mirada de los conductores. Pues bien este combustible proviene de Mexico mediante el contrabando, y se vende como unos 5 a 10 quetzalesla/onza más barato. Pero según nos contó Oliver, a veces llenas una parte de aire, o los apretan entre sí en cajas para tratar de engañar a los viajeros más despistados. Pero no , no a nuestro taxista, el exigió que estuvieran llenos y se los vendieran por 30 quetzales...eso sí...llenos hasta el tapón, y paro un par de veces hasta conseguir el trato justo. Esto si que es libre comercio y no la EU”

            Las horas iban pasando, y la oscuridad que reinaba dentro de la cabina del coche, si hizo continua con la llegada de la tarde. El avance era notable, pero igualmente el tiempo referido se iba agotando y Nebaj por lo que parecía estaba aún muy lejos. Progresivamente la desesperanza alcanzó nuestras cansadas mentes, pero cuando todo parecía perdido, Oliver decide bajarse en un pueblo , por que tiene hambre, para comer. ¡Ahora si que pinta mal la cosa!, si el taxista conocedor del camino piensa en cenar, esto va para largo. Los minutos se hicieron medias horas, y las medias horas; horas enteras . El habitáculo que fuera amigo fiel y protector de los crueles rayos solares ahora era negro como boca de lobo. Y al fin un cartel¡ : Nebaj 30 km.! Aunque no contento con esto el conductor de la hora y media, se baja a preguntar, y la primera pregunta es: ¿No se sabía el camino? Tras una escueta charla de unos 10 minutos con unos lugareños, parece que aquel camino de terracería no es el correcto, que nos quedan aún como una hora y media de viaje. ¿Pero, aclaremos una cosa, cuántas horas y medias tiene?. Lo que parecía media hora más nos llevo a un cruce lleno de personas que esperan el microbus para Nebaj, ya serían como las 19:00 horas y no se veía ni luces, ni coches, ni movimiento vegetal o animal, a excepción de este grupúsculo de gente perdida en la nada, perdidos como nosotros. Una nueva orientación y una agradable confirmación que llevabamos la dirección y sentido adecuado, nos introdujo directamente en la carretera al valle de Nebaj. Ahora si que estábamos confiados, ahora si que llegaríamos al hotel y seguiríamos esa rutina tan sana, de ducha, cena y descanso. Pero no, otro contratiempo retrasaría nuestra rutina, pues los últimos kilómetros antes de llegar al valle estaban sembrados de una bruma tan espesa que se tendría que cortar con una motosierra, personalmente pensaba, que el conductor con lo cansado que estaba y lo poco que se veía, además de no conocer el camino ni el tiempo en el que se recorría, pronto se despeñaría y los buitres daría con nuetros huesos , eso sí, cuando se levantara la niebla.
            A pesar de los malos presagios, llegamos a Santa María de Nebaj, un valle entre montañas, un pueblo para ese valle. Estábamos tan agotados, por ese transito por el calvario de los mil y un sentimientos encontrados, que tras un activia ( siempre hay que cuidar nuestro intestinos) , agua y una papas saladas, dimos con nuestros cuerpos en las camas de Nebaj. Amen. 

4 comentarios:

  1. uff q agonía...menos mal q llegaron...con lo bien que había comenzado el día!!Yo me pregunto quién les hace las fotos q aparecen juntos..Besotes

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  2. Jajaja... Nosotros no sabiamos si ibamos a llegar... Y eso que no conto el problema con el hotel... Desde España contacte con el hotel seleccionado para ver precios, total q 3 dias antes de ir enciamos un mail para reservar la habitacion... Como no respondian el dia anterior mande otro y como no respondian llamamos a uno del q no teniamos apenas informacion pero q parecia ser muuuuu cutre para al menos tener algo... Noo stante al llegar al lugar llamado nebaj... Se nos ocurrio preguntar si tenian disponibilidad y me
    Dice que no... Q esta todo ocupado... Ya me veo en un cuchitril
    Metida... Cuando le digo es que reservamos por correo pero no contestaban, llamamos y no daba linea... Y me dice ... Es usted Cristina... SIiiiiiii... Ah, pues tenemos resrvada una habitacion tripe a prcio de doble.... Aleluya!!!!!!!
    Las fotos.. A veces no las hacen los guias o conductores u otros turistas... Jiji
    Bs
    PD: me alegro q vieras el video... Jajaja

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  3. Qué, guapos, y que agonía de viaje...

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    1. Agonia, agonia... Fue toda una experiencia.... Eso si... Para no reperir, jajaja. Bssss

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